Nosotros

 

Estimada comunidad de la Facultad de Ciencias de la Comunicación:

Quisiera expresar en principio mi agradecimiento a la confianza, el apoyo y el cariño recibido por tantos compañeros docentes, alumnos, trabajadores no docentes y colegas egresados de nuestra querida institución que, de lejos o de cerca, han acompañado el proceso de elección del decano normalizador. También darles la bienvenida a este segundo cuatrimestre que se inaugura junto al comienzo de esta etapa que supone la adecuación académica, administrativa y financiera de la ex ECI a las normativas y estándares de una facultad de la UNC.

Las simientes de este proceso se remontan a diciembre del 2015 cuando con el voto mayoritario de la Asamblea Universitaria se aprobó la creación de la Facultad de Ciencias de la Comunicación.

Precisamente porque sabemos de la importancia que para todos y cada uno de nosotros tiene la comunicación para un modelo de sociedad más equitativo y menos excluyente, es que quiero expresar algunas cuestiones sobre el camino recorrido y los procedimientos que llevaron a mi nombramiento como decana el 26 de julio del 2016.

Como toda historia, no comienza por el ‘había una vez…’ que instaura en principio el enunciador de esa expresión, sino precisamente con la explicitación de una serie de relaciones entre diferentes hechos/acontecimientos que remiten a nuestra vida institucional. Como señalé al principio, la FCC se crea en el 2015 pero todos sabemos de la larga y compleja historia de luchas (y también olvidos) que la antecedieron. Siempre ponemos un origen porque en él se inscribe el afán de lo humano por tomar el tiempo entre sus manos, para refundar un “aquí” y un “ahora”.

La decisión de la Asamblea Universitaria puso en marcha un periodo de ‘ebullición’ donde las diferentes fuerzas políticas que componen nuestra vida universitaria buscaron ser la expresión directa de esa decisión. En este contexto, el Honorable Consejo Académico Consultivo de la entonces ECI empezó a debatir qué lugar iba a tener en el marco de este proceso de normalización, en busca de establecer acuerdos no sólo sobre su funcionamiento, sino también sobre su capacidad y competencia en torno a la toma de decisiones. Allí se elaboró un documento aprobado por unanimidad en el cual se propuso respetar el lugar fundamental del Consejo a la hora de pensar el proceso de facultarización como así también el compromiso del llamado a la consulta vinculante en el 2018 para elegir las autoridades.

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El 22 de junio el Honorable Consejo Superior de nuestra Universidad dispuso el mecanismo de elección de los decanos normalizadores para las Facultades de Comunicación y Ciencias Sociales tal como se hizo tras la creación de toda nueva facultad en la UNC. Los consejos consultivos de las ex escuelas debían elevar una nómina de candidatos en condiciones estatutarias para cumplir la función de decano de la facultad los cuales debían contar con el aval de -al menos- tres consejeros.

El 23 de junio, durante la sesión del Honorable Consejo Académico Consultivo de la Facultad, se toma conocimiento de dicha resolución, sin embargo, la autoridad encargada de despacho eleva sobre tablas el proyecto de llamado a Consulta Vinculante que incluia un cambio en la ponderación entre los claustros. Tras una sesión extraordinaria, aun cuando la mayoría de los consejeros docentes y estudiantes expresaron su desacuerdo, se sesionó sin quórum y se intentó aprobar el acta en la sesión del 4 de julio. La misma fue direccionada a Asuntos Jurídicos de la UNC quien dictaminó su nulidad.

Finalmente, el Consejo Consultivo sesionó extraordinariamente el 7 de julio, cumpliendo con lo estipulado en la  resolución del HCS 640/16 que solicitaba sesión especial a los fines exclusivos de convalidar la nómina de candidatos a decano normalizador avalados por este consejo consultivo. En esa oportunidad, 3 consejeros avalaron la propuesta del Prof. Enrique Bambozzi y 9 consejeros elevaron mi candidatura.

Luego, el HCS de la UNC se reunió el 26 de julio para votar y designar a los decanos de ambas facultades de Comunicación y Sociales. Allí, mi designación fue votada por amplia mayoría de decanos y consiliarios, sumando un total 36 votos a favor, dos en contra y dos abstenciones (resolución HCS 711/2016). EPor su parte, la Lic. Silvina Cuella logró 27 votos positivos, ocho negativos y una abstención para su designación en la Facultad de Sociales.

Retomo todo esto porque a veces la complejidad de la vida cotidiana, nos deja poco tiempo para informarnos con precisión acerca de lo que nos acontece, para poder contrastar fuentes, escuchar diversas opiniones o simplemente debatirlas.

 

LO QUE VIENE

Hace muy pocos días, asumimos el desafío de conducir esta etapa fundacional de la Facultad de Ciencias de la Comunicación. Estoy convencida de que esta responsabilidad debe ser llevada adelante en un proceso transparente y democrático, involucrando a los distintos sectores y claustros de nuestra comunidad. Es mucho el trabajo que tenemos por delante. Debemos recuperar lo que se ha avanzado hasta el momento en diferentes instancias, y dar un fuerte empuje a la revisión de planes de estudio que nos permita responder más adecuadamente a las demandas de la comunidad de Córdoba. En una sociedad cada vez más mediatizada, la comunicación, los medios y las tecnologías comunicacionales nos desafían a realizar una propuesta académica dinámica, de altísima calidad y de profunda responsabilidad.

Por otra parte tenemos que trabajar mancomunadamente con el resto de las unidades académicas en distintas actividades de extensión y posgrado, a la vez que defender los intereses de nuestra institución y sus actores en los distintos órganos de gobierno universitario. En este sentido, el martes 9 de agosto participé como miembro pleno en la primera sesión del HCS representando a nuestra Facultad de Comunicación.

Es por eso que los invito a sumarse a trabajar por una clara transición que asegure criterios académicos e institucionales para el funcionamiento de la FCC y garantías laborales a los compañeros según su trayectoria. Que la manera de trabajar, estudiar e incluso, de hacer política, reconozca que la mejor forma de hacer justicia a las desigualdades y conquistar las tan nombradas “libertades” que nos faltan es precisamente hacer de la FCC una institución para todos y todas.

La facultad ha sido un proyecto colectivo y hacerla realidad hoy también es una tarea de todos. En este momento necesitamos redoblar los esfuerzos para garantizar que ello ocurra con la mayor participación posible.  

 

Mgter. Mariela Lucrecia Parisi